En el desierto (14)

Nuestro anacoreta ha tenido otra gran revelación:

Dios es ateo. O sea, que no cree en sí mismo. Esta falta de autoestima le está haciendo polvo. No atiende con diligencia las oraciones de sus fieles y sus apariciones son cada vez menos frecuentes por temor a hacer el ridículo. Por recomendación del Espíritu Santo se ha decidido a buscar un psicológo, preferiblemente de la Gestalt (es que no es muy amigo del psicoanálisis).

2 comentarios to “En el desierto (14)”

  1. roseniland Says:

    Chato!!! te escribo aqui por razones obvias!!!!! Que talentooooooooooooo (pero se dice gestalt eh???)

    • aitorelo Says:

      Ay!!!! Qué vergüenzaaaaa!!! Que sí, que sí, que se dice y se escribe Gestalt. Debía estar pensando en el infierno cuando lo puse… ayayayayay que vergüenzaaaaaa!!!

      Gracias Rose y muchos Besos

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