Archive for the ‘Reflexiones en el desierto’ Category

En el desierto (23)

abril 27, 2011

Este hombre acaba de finalizar su décima vuelta al mundo, pero nadie parece haberse dado cuenta. Y es que parece un tipo de lo más normal (tirando a aburrido).

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En el desierto (22)

abril 15, 2011

Se acerca la Semana Santa y a nuestro anacoreta le da por reflexionar: “¿Por qué demonios todo el mundo felicita la Semana Santa? ¡Felices vacaciones de Semana Santa, Manu! ¡Pásatelo muy bien en Semana Santa, Úrsula! ¿Pero es que ya nadie se acuerda de que en Semana Santa se celebra la pasión, muerte y resurreción de Jesucristo, que no es momento de felicidad ni de pasárselo bien? ¿Todos han olvidado que la Semana Santa es el paradigma del dolor y el sufrimiento? ¡Joder! Las despedidas en la oficina deberían ser algo así como ¡Que sufras mucho esta Semana Santa, Manu! ¡Igualmente Lisandra, que pases un auténtico calvario!”. Este asunto saca verdaderamente de sus casillas a nuestro amigo.

En el desierto (21)

marzo 10, 2011

Al ver la vasta extensión de desierto que tiene ante sus ojos, no puede dejar de pensar en las palabras de Armstrong tras el regreso del Apollo 11: “Lo mejor del espacio es que es todo exterior”.

En el desierto (20)

marzo 7, 2011

 

El peregrino disléxico surcó montañas y escaló mares.

En el desierto (19)

marzo 2, 2011

 

Estaba a punto de morir deshidratado cuando vislumbró el Oasis.

Pudo confirmar que en directo tocan fatal.

En el desierto (18)

noviembre 27, 2010

¡Y él que siempre pensó que la gente exageraba cuando decía que en el desierto hacía mucho frío por las noches!

En el desierto (17)

octubre 31, 2010

En la soledad del desierto áun se ríe más con ese chiste que a nadie parece gracioso. Dice así: El espectro de un policía le dice a otro: “¿Qué, ya no estamos en el cuerpo, no?”

En el desierto (16)

septiembre 30, 2010


El calor y la deshidratación le empiezan a jugar malas pasadas. Hoy se enfrenta a su primer espejismo en el desierto.

En el desierto (15)

septiembre 29, 2010

Nuestro amigo aún no ha pasado 40 días en el desierto y ya ha recibido la visita de Satanás.  Éste quiso tentarle diciendo: “Te haré una oferta que no podrás rechazar. Por el módico precio de tu alma serás amo y señor de estos dominios”. “¿Y para qué cojones quiero yo todo esto?”, le replicó. “Pues también es verdad”, respondió el diablo cabizbajo. Así que se marchó con el rabo entre las piernas pensando que estos anacoretas cada día se lo ponen más difícil.

En el desierto (14)

julio 7, 2010

Nuestro anacoreta ha tenido otra gran revelación:

Dios es ateo. O sea, que no cree en sí mismo. Esta falta de autoestima le está haciendo polvo. No atiende con diligencia las oraciones de sus fieles y sus apariciones son cada vez menos frecuentes por temor a hacer el ridículo. Por recomendación del Espíritu Santo se ha decidido a buscar un psicológo, preferiblemente de la Gestalt (es que no es muy amigo del psicoanálisis).


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